El Ingeniero Agrónomo, Guillermo García Martínez, hizo hincapié en el escenario climático actual para el noroeste de Chubut.
Cabe mencionar que durante el otoño-invierno las precipitaciones fueron en general inferiores al promedio lo que produjo que el acumulado anual estuviera por debajo del promedio en todos los sitios analizados. Esta situación supondría un menor crecimiento de la vegetación en la próxima primavera-verano.
Será importante continuar con el monitoreo del clima en los próximos meses para analizar si la situación de sequía se acentúa o disminuye. En caso de que la situación se acentúe adoptar estrategias tendientes a mitigar los efectos.
Martínez remarcó que "Fue un invierno complicado por las precipitaciones, nosotros llevamos registro en diferentes lugares de los departamentos de Chubut y pudimos identificar que entre enero y agosto, las precipitaciones estuvieron por debajo del promedio histórico".
Asimismo, manifestó que "Esto marca una situación de déficit hídrico que viene acumulado, hay que monitorear como avanza, pero es una situación que condiciona el crecimiento de pastizales por ejemplo para los próximos meses", aseveró.
"Si empieza a llover en la primera o el verano, la situación puede cambiar, pero hoy tenemos este condicionante", advirtió.
En relación al trabajo, el Ingeniero sostuvo que según los datos sobre el clima que manejan, marca que para los próximos tres meses estamos en una situación promedio o por debajo del invierno en cuanto a precipitaciones. Por esta razón, Martínez hizo alusión al sector ganadero y expresó que "el principal efecto de la sequía es que repercute en el crecimiento del forraje y genera un desbalance con la demanda por parte de los animales" .
Por último aseguró que "Tenemos que tomar estrategias para volver a equilibrar esta situación, como la clasificación de ovejas por su condición corporal o deshacerse de los animales gordos si así se lo permite y venderlos", destacó.