Lamentable pero real: un perro devoró a un pingüino de un año que había parado a descansar en la playa de Puerto Madryn en medio de un largo viaje de regreso a las colonias. Es la época en que estas aves palmípedas regresan al sur de Brasil luego de su permanencia en Punta Tombo, la mayor reserva continental de pingüinos de Magallanes
Los pingüinos, al igual que los cormoranes, que en esta época del año salen a valerse por sí mismos. Este pequeño, de solo un año, emprendió iba de regreso a la colonia a mudar su plumaje de juvenil por el de adulto.
Es habitual que los pingüinos se detengan a descansar en las playas. Este espécimen hizo lo que dicta la naturaleza, pero no contaba que se iba a cruzar con un perro camino de regreso.
Lo mismo ocurre con los cormoranes que, al ir en busca de alimento, algunos se desorientan y terminan lejos del mar.
La imagen muestra el trágico destino de un pingüino que quiso desplegar sus alas -en sentido metafórico-, y terminó en la boca de un perro cuyo dueño seguramente estaba en la costanera.
Esta imagen triste quizá sirva para concientizar sobre la importancia de cuidar a las mascotas, ya que muchas veces pueden desencadenar estos lamentables acontecimientos. La presencia de perros en la costa fue una constante durante esta temporada no solo en Puerto Madryn sino también en Playa Unión. Pese a las quejas ninguna autoridad tomó cartas en el asunto.