Un hombre de alrededor de 50 años recibió un balazo en la boca y salvó su vida de milagro. Fue asistido en el hospital de Cipolletti, donde le dieron el alta a las pocas horas. El impacto solo le provocó el desprendimiento de algunos dientes, informaron fuentes policiales.
Hay un joven de 22 años sospechado de haber participado en el hecho. Se entregó voluntariamente a la Policía y no quedó detenido, aunque sigue ligado a la investigación por el delito de “lesiones graves con arma de fuego”.
El ataque se produjo durante la madrugada del último miércoles, alrededor de las 3,15, en inmediaciones de la esquina de las calles Turrín y Manuel Estrada, en el corazón de las 1.200 Viviendas.
Los primeros datos que surgieron de la investigación indican que la víctima se encontraba en la vía pública y desde un auto, un taxi que está secuestrado, le efectuaron el disparo.
De inmediato el herido fue trasladado por un móvil policial al hospital, dada la urgencia que requería el episodio. Trascendió que allegados que lo acompañaron realizaron con actos agresivos al personal médico que se encontraba en la guardia del establecimiento sanitario, por lo que tuvo que intervenir personal policial para calmarlos.
Con el correr de las horas, los investigadores lograron localizar y secuestrar un auto que presta servicio de taxi que tendría vinculación con el hecho. Las cámaras de seguridad del sistema público revelarían datos claves para avanzar en la pesquisa.
Fuentes del Ministerio Público Fiscal informaron que le hicieron una requisa al rodado, que dio negativa. El mismo resultado arrojaron cuatro allanamientos que se realizaron en diferentes sectores del sector barrial.
Una primera hipótesis señala que ambos hombres se conocen y que la agresión se produjo como consecuencia de un conflicto desatado por una deuda de dinero.
Fuente: LMN