Un subcomisario ex jefe del Cuerpo de Seguridad Vial de Cipolletti fue condenado a tres años de prisión en suspenso por haberle dado besos en la boca, sin su consentimiento, a una joven agente que estaba bajo su mando. E la audiencia con la justicia dio y para defenderse dio una justificación: “No me gustan las mujeres”, dijo.
La condicionalidad de la pena le permite cumplirla en libertad, aunque además de incluir el cumplimiento de pautas de conducta y el pago de las costas del proceso, establece la “inhabilitación especial perpetua para ocupar cargos en la función policial”.
El hombre, identificado como GMP en el fallo conocido recientemente, negó los hechos y para sostener su inocencia expuso, entre otros argumentos, que no le gustan las mujeres.
Pero el tribunal compuesto por los jueces Guillermo Baquero Lazcano, María Florencia Caruso Martín y Marcelo Gómez lo halló culpable por unanimidad al determinar que las pruebas reunidas por la fiscal Eugenia Vallejos y la Adjunta Vanina Bravo corroboraron que cometió el delito de “abuso sexual simple, agravado por haber sido cometido por personal perteneciente a la fuerza policial, en ocasión de sus funciones”.
Mientras que el monto del castigo surgió de un acuerdo de partes, en el que se consideró que el acusado no registraba antecedentes computables. De todos modos el abogado defensor del policía, Federico Dalsasso -quien enfatizó que la denuncia no pudo ser acreditada- anticipó que se reservaba el derecho de impugnar la sentencia.
La acusación de la fiscalía describe que el incidente ocurrió durante la mañana del 15 de junio de 2021 en el Destacamento ubicado en la ruta 22 en proximidades de los puentes carreteros sobre el río Neuquén.
La chica, que en ese entonces tenía 20 años de edad y se encontraba en situación de vulnerabilidad porque hacía poco había sido mamá y se había separado de su pareja, ingresó a la oficina del jefe para presentarle el parte diario, un trámite que se realiza habitualmente en los cambios de guardia.Y fue allí donde según la investigación el subcomisario la besó sin su consentimiento.