En los últimos días, en Comodoro Rivadavia se detectó un caso de tuberculosis que afectó a una estudiante del nivel secundario.
Según precisó ADN Sur, en esa ciudad se registraron 13 casos de la enfermedad en lo que va del año, los cuales están en tratamiento.
Asimismo, se reportó el fallecimiento de una persona de 88 años a raíz de la enfermedad.
Según informaron, la tuberculosis es una enfermedad prevalente en la provincia, por lo que es frecuente su surgimiento en la población.
En Chubut, durante 2023 se registraron 137 casos de tuberculosis, de los cuales 127 fueron nuevos y 10 recaídas.
La enfermedad tiene una tasa de incidencia de 23,12 casos cada 100.000 habitantes, superior al promedio nacional que es de 32 casos cada 100.000 habitantes.
Afecta principalmente a personas adultas jóvenes, entre 20 y 44 años de edad, teniendo en cuenta los casos que evidencia Chubut. Sin embargo, los menores de 20 años también pueden contraer la enfermedad, representando el 10% del total de casos.
Por otra parte, expertos señalan que la tuberculosis sigue siendo un problema de salud pública que afecta tanto a la población pediátrica como a la adolescente. De hecho, en la infancia, la tuberculosis se considera un "evento centinela" que indica una transmisión reciente de la enfermedad desde un adulto bacilífero.
No obstante, para identificar a las personas con casos activos y evitar la propagación de la enfermedad, los servicios de salud realizan la búsqueda de "sintomáticos respiratorios". Asimismo, se lleva a cabo el control de foco entre quienes comparten espacios cerrados con pacientes diagnosticados, como medida preventiva.
Sin embargo, es primordial la vacunación con BCG al nacer, para evitar las formas graves de tuberculosis, como la meningitis, en los pacientes más vulnerables, como niños y recién nacidos. Si bien esta vacuna no previene la enfermedad en sí, sí protege contra las complicaciones más severas.
Una vez que un paciente inicia el tratamiento adecuado, ya no contagia. Aunque es criterio del médico indicar si la persona puede retomar sus actividades normales, sin riesgo de transmitir la enfermedad, incluso si aún se encuentra en proceso de tratamiento.
De esta forma, especialistas enfatizan la importancia de detectar a tiempo y diagnosticar precozmente enfermedades, así como de cumplir de forma rigurosa con el tratamiento, el cual puede extenderse varios meses. Esta precaución es fundamental para garantizar una pronta recuperación y evitar complicaciones a largo plazo.
Fuente: ADN Sur
C.S.