Un joven de 21 años se prendió fuego cuando estaba reparando un celular. A consecuencia del accidente tiene el 80 por ciento del cuerpo con quemaduras y necesita de la ayuda de la gente para solventar gastos indispensables.
El hecho se dio en Vavarco, en la provincia de Neuquén. Agustín Albarrán se abocaba a la tarea de arreglar un celular en su vivienda, pero tenía a su lado una botella de alcohol y un encendedor. El hecho está siendo motivo de investigación, pero se cree que esos elementos, influyeron en lo ocurrido.
Agustín permanece en estado grave en Neuquén y se evalúa su traslado a un centro de mayor complejidad fuera de la provincia.
Según las primeras precisiones conocidas, el joven debió ser asistido por las autoridades sanitarias locales por presentar un gravísimo cuadro de quemaduras prácticamente en toda su integridad física. Ante lo complejo de su estado de salud fue derivado a Las Ovejas y posteriormente se hizo lo propio hacia Chos Malal y Zapala, para finalmente llegar hasta el Policlínico Neuquén.
Agustín, al que todos conocen como “Pachu”, es un trabajador independiente y entre otras ocupaciones se dedica a la albañilería, esta parada obligada que le trajo el destino provocó algunos cimbronazos en la economía familiar.
Es así que en el pueblo y en la región del Alto Neuquén a las pocas horas se inició una cruzada solidaria para acompañar y solventar los gastos que demanda su hospitalización y tratamientos en la capital neuquina. Paralelamente, en las últimas horas se produjo su traslado hacia el hospital Castro Rendón.
Para comprender lo que realmente sucedió en el hogar familiar de Agustín Albarrán, hay que prestar atención a lo que el Ministerio Público informó. La fiscal del caso, Natalia Rivera, detalló los acontecimientos que derivaron en el episodio que le produjo las graves quemaduras.
Según la letrada, el joven -en la noche del último viernes- realizaba la reparación de un teléfono celular en una dependencia de la vivienda, teniendo a su lado una botella de alcohol y un encendedor. Estando en esa faena y por causas que aún son materia de investigación, se produjo una combustión con llamas, lo que originó que el fuego tomara su ropa y se propagara rápidamente. Siempre según los dichos de la funcionaria del poder judicial, el joven al verse envuelto en llamas corrió en dirección al baño y allí el fuego se multiplicó en la cortina de la ducha.
Ante esto, Agustín Albarrán con desesperación corrió hacia el patio exterior donde fue alcanzado por su novia con un balde con agua y fue también auxiliado por los vecinos. Toda esta información fue recopilada por la fiscal Rivera contando con los testimonios de la pareja de Agustín, vecinos, enfermeros y médicos que lo asistieron. “Todos estos datos nos permiten inferir que lo sucedido fue un accidente doméstico, descartando así cualquier acto con intención de lastimar por parte de terceras personas".