El Director del INTA Esquel, Nicolás Nagahama, expresó su profunda preocupación ante un inminente Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que podría modificar la conformación del Consejo Directivo Nacional del organismo. Según Nagahama, el cambio clave reside en la reestructuración de este Consejo, que pasaría de diez a ocho miembros, otorgando "una mayoría" al Poder Ejecutivo Nacional con cuatro representantes, sumados a los cuatro de la mesa de enlace.
Nagahama advirtió que esta modificación significaría que las decisiones del INTA quedarían "supeditadas a las decisiones que tome el gobierno de turno, a las políticas y al trabajo que debe realizar el INTA dentro del territorio". Considera que esto sería "algo negativo", ya que en sus casi 70 años de historia, el INTA "siempre trabajó respondiendo a las necesidades y a demandas del sector productivo, más que nada de los privados".
Desde el INTA Esquel, al igual que otras experimentales del país, se encuentran a la espera de la publicación de este DNU. El decreto implicaría la posible aprobación de propuestas que el actual Consejo Directivo (el de diez miembros) ya había "votado negativo en su momento". Entre estas propuestas se encuentran el "despido de personal", tanto de plantas permanentes como de becarios del INTA, lo que a nivel local representaría "más del 20% de nuestro personal", es decir, "13 plantas no permanentes y cuatro becarios".
Además de la reducción de personal, Nagahama mencionó la posible "venta de propiedades" del organismo, que incluye "casi 100.000 hectáreas", calificando estas medidas como "propuestas de ajuste y de liquidación". Cuestionó que estas propuestas de ajuste no se basan en "ningún tipo de información", ya que "no han solicitado informes, no han hecho auditorías". Si bien el INTA busca una "mejor transparencia" y "eficiencia en el uso de los recursos", no coinciden con la forma planteada, que carece de un estudio sobre cómo y por qué ajustar.
También aclaró que, aunque los salarios están congelados y el personal se reduce vegetativamente por jubilaciones y renuncias, el problema más grave actualmente no es la coyuntura salarial, sino el futuro estructural del organismo. A nivel local, destacó el "compromiso" del personal, que "pese a la restricción presupuestaria" ha seguido las líneas de trabajo. Sin embargo, si la planta de personal se redujera en un 20%, "seguramente vamos a tener que restringir muchas líneas de investigación, muchos proyectos y mucha territorialidad".
Nagahama comparó la situación actual de la planta del INTA con la de 1988, proyectando que para fin de año estarán en "5800" empleados, una cifra similar a la de aquel entonces, pero con una población en Argentina que hoy es el doble. Resaltó el crecimiento de nuevas cadenas productivas en la región, como los viñedos, la floricultura y la producción de plantines de frutilla (siendo Esquel la zona de mayor producción a nivel país con 60 millones de plantines enviados al norte), que requieren la atención del INTA.
Finalmente, agradeció el "acompañamiento" de la Legislatura, diputados, el vicegobernador, asociaciones de productores, consejos deliberantes, intendentes y gobernadores, quienes han expresado su apoyo al INTA.
Subrayó que este respaldo es un "reflejo del trabajo que tiene en el territorio", donde el INTA está "muy inserta en la sociedad de los territorios, de las comunidades". Destacó que el INTA no hace "lo que queremos, sino que hacemos lo que los productores de cada región les parecen las demandas más importantes", funcionando con un Consejo Directivo Nacional, consejos regionales y locales que "deciden para dónde tiene que ir".
F.P