En medio de uno de los escenarios más críticos por los incendios forestales en la provincia de Chubut, una luz de esperanza aparece en el horizonte meteorológico. Según los últimos reportes, este domingo marcaría el inicio de un cambio en las condiciones del tiempo que podría ser determinante para el control de las llamas que afectan a diversas localidades de la región andina.
De acuerdo con el pronóstico de los servicios meteorológicos, se aguarda la llegada de precipitaciones para la jornada dominical. Si bien se estima que en un principio las lluvias no serán sumamente copiosas, su presencia resulta fundamental para humectar el combustible vegetal y disminuir la intensidad del fuego, facilitando así la tarea de los cientos de brigadistas que combaten los focos en zonas como Epuyén, Lago Puelo y El Maitén.
Un frente frío estratégico
La verdadera clave del alivio llegaría promediando la semana. Los especialistas indican que para los días miércoles, jueves y viernes se aguarda el ingreso de un frente frío proveniente del oeste. Este fenómeno meteorológico traería consigo lluvias abundantes y una baja considerable de la temperatura, condiciones que podrían terminar de apagar uno de los incendios más destructivos de los últimos años en la provincia.
Hasta el momento, las llamas ya han consumido miles de hectáreas, además de afectar viviendas, vehículos y animales de granja en diferentes sectores de la Comarca Andina. La llegada de este "milagro" climático es esperada con ansias tanto por los operativos de emergencia como por los pobladores que han visto amenazado su patrimonio.
Ayuda para el combate terrestre
La caída de agua, por mínima que sea en esta primera instancia del domingo, permitiría a los aviones hidrantes y helicópteros operar con mayor eficacia al reducirse la densidad de las columnas de humo que hoy limitan la visibilidad. El personal de tierra, que viene realizando un esfuerzo sobrehumano, encontraría en la lluvia una aliada necesaria para afianzar las líneas de control.
Las autoridades mantienen el monitoreo constante del clima, ya que el éxito de las próximas jornadas de combate depende, en gran medida, de que estas proyecciones se concreten para dar un respiro definitivo a nuestra querida Cordillera.
T.B