Estados Unidos oficializó este jueves su retiro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en cumplimiento de una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el 20 de enero de 2025. La medida retoma una postura ya expresada durante su primer mandato y volvió a generar inquietud por sus efectos en la cooperación sanitaria internacional.
En el decreto, Trump cuestionó el rol de la OMS frente a distintas crisis sanitarias, la falta de reformas internas y lo que considera una influencia política indebida de algunos Estados, con especial mención al peso de China dentro del organismo.
Desde el gobierno estadounidense también argumentaron un trato desigual en el esquema de financiamiento, al señalar que el país llegó a aportar hasta el 25% del presupuesto de la OMS. Además, confirmaron que no se abonarán las cuotas correspondientes al período 2024-2025, estimadas entre 260 y 280 millones de dólares.
La Organización Mundial de la Salud lamentó la decisión. Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que la salida de Estados Unidos “es una pérdida para el mundo”, y aclaró que la permanencia del país en la agencia no debería reducirse a una cuestión económica.
El retiro estadounidense será debatido por los Estados miembros durante las próximas reuniones del Consejo Ejecutivo y la Asamblea Mundial de la Salud, previstas para febrero y mayo.
R.G.