Durante el mediodía del pasado viernes, el personal de la Comisaría Primera de Esquel debió intervenir en la calle Mitre, entre Avenida Alvear y 9 de Julio frente a un supermercado, tras recibir un alerta por un vehículo Chevrolet mal estacionado. Al aproximarse al lugar para constatar el estado del conductor, los efectivos policiales encontraron a un hombre profundamente dormido en el interior del rodado.
Al ser despertado por los uniformados, el sujeto reaccionó de forma violenta y ofuscada, demostrando un evidente estado de ebriedad a través de su comportamiento y el fuerte aliento etílico que emanaba. Ante la persistencia de los insultos y los improperios lanzados contra el personal interviniente, las autoridades procedieron a su demora contravencional por los desmanes ocasionados en la vía pública.
Una vez trasladado a la dependencia policial, se logró identificar al individuo como un empleado municipal. En ese contexto, se solicitó la presencia del personal de Tránsito Municipal para realizar el test de alcoholemia, el cual arrojó un resultado positivo. La comisario Pauli aclaró que, si bien el origen del procedimiento fue una falta administrativa de tránsito, la detención se fundamentó principalmente en la conducta agresiva del hombre hacia los agentes.
El Ministerio Público Fiscal tomó intervención en el caso y el demorado recuperó su libertad una vez que recobró el estado de lucidez. De forma paralela, la policía notificó oficialmente a las autoridades municipales sobre el incidente para que se inicien las actuaciones administrativas internas correspondientes, proceso que queda fuera de la órbita de injerencia policial.
E.B.W.