La noticia del fallecimiento de Juan Carlos Velázquez generó una profunda tristeza en el ambiente artístico y entre el público que lo acompañó durante sus años de mayor exposición mediática. El actor, conocido popularmente por su entrañable interpretación de "El Mini" en el programa Duro De Domar, murió este miércoles 4 de febrero después de enfrentar un cuadro de salud complejo que se agravó en las últimas horas. Su partida marcó el final de una trayectoria marcada por un humor bizarro, la complicidad con los conductores del ciclo y una capacidad innata para ganarse el cariño de la audiencia a través de la pantalla.
Durante su paso por la televisión, Velázquez no solo fue un ladero fundamental en los sketches de humor, sino que se convirtió en una figura de culto dentro de la cultura popular nacional. Su presencia era sinónimo de momentos disruptivos y alegría, logrando trascender el formato del panelismo para instalarse en el recuerdo colectivo de toda una generación de televidentes. Tras conocerse el desenlace, las redes sociales se inundaron de mensajes de condolencias y anécdotas que resaltan su humildad y su compromiso con el trabajo, recordándolo como un hombre que siempre llevó una sonrisa a cada set de grabación.
En los últimos años, el comediante se había mantenido alejado de los grandes focos mediáticos, aunque continuaba ligado al mundo del espectáculo mediante presentaciones personales y participaciones en eventos donde su personaje seguía siendo solicitado. Sus excompañeros de trabajo y diversas personalidades de la farándula expresaron su dolor ante la pérdida de un colega que, según coinciden todos, destacaba por su calidez humana detrás de cámara. La televisión argentina pierde hoy a uno de esos personajes secundarios que, con esfuerzo y talento, lograron volverse indispensables en la historia reciente del entretenimiento.
E.B.W.