El 26 de abril se conmemora el Día Internacional de Recordación del Desastre de Chernóbil, una de las mayores tragedias nucleares de la historia. En 1986, una explosión en la central liberó material radiactivo que se expandió por amplias zonas de la entonces Unión Soviética, afectando territorios actuales de Bielorrusia, Ucrania y Rusia, y alcanzando a millones de personas.
La magnitud del impacto llevó a que, en 1990, se solicitara asistencia internacional. Desde entonces, el sistema de Naciones Unidas y diversas organizaciones impulsaron cientos de iniciativas vinculadas a la salud, la seguridad y la recuperación ambiental en la región.
Con el tiempo, las acciones se orientaron al desarrollo sostenible de las zonas afectadas, aunque las secuelas aún persisten. En 2016, la ONU estableció oficialmente esta fecha para mantener viva la memoria del desastre y reforzar el compromiso internacional frente a sus consecuencias a largo plazo.
R.G.