El secretario general de ATE Ushuaia, Carlos Córdoba, fue condenado a cinco años de prisión tras ser hallado penalmente responsable de 22 hechos de estafa en una causa que investigó el desvío de fondos. Los recursos estaban destinados a la construcción de un plan de 128 viviendas impulsado por el gremio en el barrio Barrancas del Río Pipo, de la capital fueguina.
La justicia de Tierra del Fuego definió la misma pena de cinco años de prisión para el dirigente Miguel Ángel Arana. Ambos fueron condenados por las maniobras fraudulentas cometidas en el desarrollo del proyecto habitacional en Ushuaia entre diciembre de 2013 y fines de 2017, período en el cual se determinó que un total de 22 personas resultaron víctimas de las estafas.
Durante el proceso judicial, el secretario general de la entidad gremial defendió su postura ante el tribunal que dictó el fallo y manifestó: "Nunca jugamos con ningún compañero, soy inocente". Tras conocerse la resolución, ambos dirigentes quedaron a disposición de las autoridades penitenciarias de la provincia mientras avanza el proceso judicial correspondiente.
La sentencia dispuso además la restitución de distintos bienes que permanecían bajo custodia de la justicia, entre los cuales se encuentran maquinarias y vehículos que habían sido secuestrados a lo largo de la investigación penal. La condena alcanza al máximo referente de la organización sindical en la localidad de Ushuaia.
EBW