La actividad se desarrolló frente a la Plazoleta de la Mujer Libre y contó con la presencia del intendente Héctor Ingram, acompañado por integrantes de su gabinete municipal. También participaron Olga Maldonado y Carmelo Sáez, padres de Johana Sáez; el secretario Coordinador de Gabinete, Livio Espinoza; la concejala Emilia Méndez, del bloque PJ–Arriba Trevelin; la presidenta del Partido Justicialista de Trevelin, Araceli Painenao; la presidenta de la Cooperadora del Hospital de Trevelin, Silvia Zalazar, junto a integrantes de la institución; trabajadores municipales y vecinos y vecinas de la comunidad.
Durante la ceremonia, la coordinadora del Área de Género y Diversidades, Ximena Arregui, recordó el origen del movimiento nacido el 3 de junio de 2015 a partir del reclamo colectivo frente a los femicidios y las violencias por motivos de género.
“Hace once años salimos a las calles con la convicción de que no queríamos una muerta más por ser mujer. Hoy las cifras demuestran que aún queda mucho por hacer, pero también podemos reconocer avances importantes en materia de derechos, legislación y acompañamiento a quienes atraviesan situaciones de violencia por motivos de género”, expresó.
Asimismo, convocó a la reflexión y al compromiso comunitario frente a una problemática que continúa presente en la sociedad. “La violencia por motivos de género existe y se lleva la vida de madres, hijas, hermanas, amigas, vecinas y compañeras de trabajo. Es una problemática que daña nuestros lazos comunitarios y por eso es responsabilidad de todos y todas hablar de ella, reflexionar y construir formas diferentes de vincularnos”, señaló.
En el marco de la conmemoración, los presentes realizaron un minuto de silencio en memoria de las víctimas de femicidios, en un momento de profundo recogimiento y respeto.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el descubrimiento de una placa conmemorativa en memoria de Johana Sáez y Cristina Cayecul, dos vecinas de la localidad cuyas vidas fueron arrebatadas por la violencia de género.
La placa lleva la inscripción “Nos enterraron, sin saber que éramos semillas”, una frase que simboliza la memoria, la resistencia y la necesidad de seguir construyendo una comunidad comprometida con la prevención de las violencias y la defensa de los derechos. El homenaje buscó mantener vivo el recuerdo de Johana y Cristina, acompañar a sus familias y renovar el compromiso colectivo con la búsqueda de justicia.
Posteriormente, se realizó la plantación de dos ejemplares de nandina doméstica, donados por la Subsecretaría de Espacios Verdes de la Municipalidad, como un gesto simbólico ligado al mensaje de la placa y a la construcción permanente de memoria dentro de la comunidad.
“Ni Una Menos, vivas y libres nos queremos”, fue el mensaje que volvió a resonar en Trevelin, reafirmando la importancia de sostener la memoria y seguir trabajando colectivamente para erradicar las violencias por motivos de género.