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04 de Julio de 2016
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Madelmo Copa, ex maquinista del Ferrocarril Carbonero de Rio Turbio

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Madelmo Copa es salteño, más de cincuenta años en Río Gallegos, fue maquinista, luego inspector, en el ferrocarril carbonero desde Río Turbio a la capital de esa provincia. Lo conocí en Puerto deseado, cuando participamos, él como protagonista, ya jubilado y yo como historiador, en el 2º Encuentro de Ferroviarios Patagónicos, en noviembre de 2004. Además, tiene una interesante experiencia en su haber como dirigente sindical en épocas duras, huelgas y represión, en la defensa de la fuente de trabajo y de la existencia de los ramales patagónicos, con el gremio La Fraternidad, en tiempos de Frondizi.
“Yo fui ferroviario de nacimiento, toda mi familia fue ferroviaria; yo tenía ocho años y ya andaba arriba de los trenes y fue uno de los sueños de pibe, “cuando yo sea grande voy a ser maquinista” y justo se produce a poca edad, de joven…, y fui secretario de la seccional La Fraternidad, fui como veinte años… creada en el año 1887 cuyo primer presidente se llamaba Aurelio Arévalo…, cuando había congresos, yo vine a congresos donde se reúnen todos los representantes de la República Argentina, donde había ferrocarriles, ahora ya no hay más…, teníamos una red ferroviaria argentina, 47.000 km de red ferroviaria, estaba cubriendo todo el país…”
A través de sus palabras, este hombre mayor, robusto, moreno, denota dos pertenencias muy fuertes en su historia: el haber sido obrero del ferrocarril, y más aun en la Patagonia, y militado en uno de los gremios emblemáticos de esas épocas: La Fraternidad (el nombre completo es La Fraternidad de Maquinistas y Foguistas, creada en los finales del siglo XIX.)
Durante la presidencia de Frondizi, el Plan Larkin levantaba ramales por todo el país y la huelga fue reprimida y los obreros fueron buscados a punta de pistola, movilizados. Madelmo Copa lo recuerda bien. “Esa huelga se llevó agotando todas las instancias, discutiendo con las autoridades ferroviarias, pero el presidente Frondizi quería reducir el personal…, entonces La Fraternidad y la Unión Ferroviaria empezaron a debatir con las autoridades, se iban a levantar ramales como se levantaron, entonces la razón fundamental de esa huelga ha sido en defensa de los ferrocarriles y en defensa de los ferroviarios, para que no quedaran cesantes…, 42 días de huelga sufrimos los ferroviarios. Nosotros en la Patagonia no fue tanto, porque nos movilizaron en forma inmediata; movilizar quiere decir que nos pusieron a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, dieron una orden al ejército en Río Gallegos, había que movilizar al personal de conducción de Río Turbio porque nos habíamos negado de ir al “norte” como rompedores de huelgas, nos daban a elegir el ferrocarril y nos pagaban 100 pesos diarios de viáticos; los Fraternales dijimos No!!!, nos negamos, esa misma noche, a las seis de la mañana se presentaron casa por casa para ir a las oficinas del ferrocarril y sacaron los nombres de todos, a las ocho de la mañana dijeron: señores, ustedes firman acá y van a ir a trabajar mañana y se levanta la huelga…, y yo con el presidente estábamos medio ocultos, haciéndonos, queriendo no ir, pero muchos compañeros habían firmado porque si no los llevaban al cuartel… y desaparecieron muchos dirigentes gremiales, algunos no volvieron nunca más y yo también tenía miedo.”
Madelmo Copa sigue su relato, emocionado. “Podía quedar cesante, y entonces hice un curso de enfermero en una academia norteamericana…, me ofrecieron trabajo para ir allá y pedí condiciones y cuando me contestaron era como lo que yo ganaba y me quedé…”
Y durante los inicios del menemismo, se retiró. “Me jubilé en 1990, a fines de julio, después de 39 años y 6 meses de ferrocarril, toda una vida… he dejado lo mejor de mis años quedaron en la Patagonia, contento, tengo mi familia… Soy ex ferroviario porque me jubilé, pero soy ferroviario, lo tengo en la sangre. Yo he sido toda mi vida un luchador, yo luché por las cosas justas, por los derechos de los trabajadores, por la justicia social, por esas cosas injustas que pasan…, para que todos seamos hijos y no entenados, que no haya hijos y entenados, eso es discriminación…, Yo estoy cobrando 800 pesos, con el último aumento, y eso que había llegado a inspector… Hay gente que gana mucho menos todavía…”

 

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