El rubro gastronómico fue uno de los más afectados durante la pandemia de coronavirus y sus restricciones. Algunos tuvieron que cerrar sus locales, otros aguantaron y pudieron resurgir. En el caso de Don Chiquino, apostaron fuerte. Salieron de su tradicional ubicación de Avenida Ameghino al 1600 para mudarse al centro de Esquel.
El propietario del comercio, Sebastián Fredes, manifestó que el cambio de ubicación salió bien y se pudo trabajar de una manera muy buena durante el 2022. La crisis económica del país, de alguna manera, "ayudó". Porque a los turistas se les hizo más complicado visitar países extranjeros, así que muchos optaron por el sur.
"Este año fue muy bueno. Hubo mucha gente y se trabajó muy bien en verano, invierno y Tulipanes. Fue un año redondo. La parte más baja fue mayo y junio, que tendríamos que hacer algo para atraer más gente. Se hizo un buen trabajo desde turismo y esto va a ir aumentando. Lo bueno de las crisis como la pandemia es que la gente viene porque le sale más caro otro destino, conoce, le gusta y Esquel es un destino que la gente quiere volver", comentó Fredes.
Además, remarcó que hubo más turistas que en otros años: "Si, se vio más turismo en este local. Al habernos cambiado de ubicación eso nos favoreció un montón. Estamos contentos porque fue una buena decisión. Al estar en el centro, la gente de una vuelta y Chiquino ya es muy conocido. El turista pregunta donde comer y lo recomiendan mucho. La verdad es que estamos muy contentos".
Por último, el dueño de Don Chiquino agradeció a la gente de la ciudad que también es cliente habitual durante el año. "De Esquel tenemos un público muy grande y al transcurrir los años, se fue sumando cada vez más gente. Los chicos van creciendo y vienen las nuevas generaciones. Así como estoy yo con mi señora, mi viejo no está y ahora vienen los chicos. Eso está buenísimo. Para nosotros es una satisfacción que la gente vuelva después de muchos años y digan cosas lindas. Está bueno y suma un montón", concluyó.