Comodoro Rivadavia parece haber “arreglado los tantos” en cuanto a la fórmula que intentará retener el poder municipal en la principal ciudad de la provincia. El actual viceintendente Othar Macharashvili y el secretario de gobierno del municipio Maximiliano Sampaoli llegaron a un acuerdo y ese será el orden de la fórmula. Este acuerdo llegó apenas días después que el titular de la PSA José Glinski hiciera saber sus intenciones de ir por la intendencia, realizando un raid mediático y contando con “algunos números” que le daban bien.
La fórmula Othar-Sampaoli cuenta con el aval del precandidato a gobernador, el intendente de la ciudad petrolera Juan Pablo Luque. “Es lo más representativo para ir a las elecciones”, dijo. Frase que prácticamente dejó fuera de carrera a Glinski quien pese a su acercamiento a lo más granado del poder nacional dentro del kirchnerismo (léase Máximo y Cristina Kirchner) no habría logrado el consenso interno. Pero, se sabe, la política es dinámica.
La nominación del actual viceintendente y al aval de Luque sorprendió a propios y extraños. Se sabía desde hace tiempo que había entre ambos un distanciamiento importante ya que en principio el jefe comunal no avalaba las intenciones del “hombre del sombrero” que incluso llegó a criticar la gestión comunal.
Pero en las últimas horas parece que humo “fumata”. Y tras algunas conversaciones, Sampaoli (el preferido de Luque) habría aceptado ser segundo en la fórmula comunal y todo quedó en paz, al menos por ahora. Habrá que ver la posición que toma ahora José Glinski quien en sus primeras declaraciones después de confesar sus intenciones de ir por la intendencia dijo que “lo principal era la unidad” y que “como candidatos tenían que ir los mejores”. Pero poco después, nació otra opción. ¿Habran pesado las declaraciones de su novia Tamara Pettinato respecto a su candidatura? Quien lo sabe.
Tras el lanzamiento de la fórmula, Othar dijo que “el acuerdo de ir con Sampaoli beneficiaría a todos pero hay que seguir charlando con todos los sectores. No se habla de nombres sino de proyectos superadores para la ciudad de Comodoro Rivadavia”.
Y agregó que “tenemos que tener la madurez política y la inteligencia para interpretar qué es lo que quieren los vecinos y así poder ir con un proyecto que enamore en un sentido práctico», indicó, valorando por otro lado la figura de Glinski, al expresar que “es un gran dirigente y un funcionario que yo respeto mucho”. Paro hasta ahí llegó.