"La temporada turística se instala como una temporada que tiene una relación directa con la situación económica del país. La demanda está deprimida, no hay reservas. No hubo reservas, y hay muy poca demanda tanto por reserva espontánea como a través del mostrador. Unas contadas reservas para enero y febrero hacen que la temporada sea bastante mala", afirmó Scaglioni en diálogo con Red43.
Según el prestador turístico, diciembre mostró un desempeño un poco superior, pero no lo suficiente como para considerarlo exitoso. La ausencia de reservas y la falta de demanda para enero y febrero representan un desafío para los prestadores turísticos de la región.
"La tarifa de temporada alta, con todos los incrementos de costos fijos y variables que tenemos, no los podemos trasladar a la tarifa porque directamente nos quedaríamos fuera de mercado. Prácticamente estamos trabajando operando a pérdida, tratando de minimizar los daños económicos que esta situación económica está causando en nuestra actividad", explicó Scaglioni.
El propietario de Hostería Angelina señaló que el resultado de las elecciones en diciembre influyó en una prolongación de la temporada, pero las medidas económicas no se instalaron rápidamente, y la demanda sigue siendo elástica, sin reflejarse en una mejora significativa en la actividad turística.
En cuanto al invierno, Scaglioni expresó una completa incertidumbre debido a las leyes que se están discutiendo en la Cámara de Diputados y Senadores, relacionadas con el DNU y su paquete de leyes. La posible afectación de estas leyes a la actividad económica, especialmente en el turismo, crea una situación de gran incertidumbre.
"Es de esperar que se legisle y se cree un marco regulatorio que proteja una actividad como es la del turismo en toda su cadena de valor. Ojalá tengamos la oportunidad de que se legisle de manera que sea virtuoso y no como hasta ahora, una completa debacle que afecta a muchos aspectos, incluyendo la relación laboral con nuestros empleados", concluyó Scaglioni.
O.P