El sistema exportador de crudo argentino atraviesa una transformación que es tanto física como financiera. Mientras las máquinas avanzan en el terreno, el proyecto Vaca Muerta Sur (VMOS) acaba de ser distinguido por publicaciones especializadas como LatinFinance y Global Banking & Markets con el premio al “Préstamo del Año”. Este galardón no es solo un detalle simbólico: marca el regreso del país al mercado de créditos de infraestructura (project finance), un sector que permanecía cerrado desde 2019.
Ingeniería financiera: El regreso de la confianza
La operación de USD 2.000 millones, liderada por gigantes como Citi, Deutsche Bank, JP Morgan y Santander, representa el mayor crédito comercial para infraestructura en la historia del país. Este financiamiento cubre el 70% de la obra, mientras que el 30% restante es aportado por un consorcio de socios de peso: YPF, Pluspetrol, PAE, Pampa Energía, Vista, Chevron, Shell, Tecpetrol y GyP.
Para los inversores, la clave fue la estabilidad que otorga el nuevo marco normativo. La estructuración financiera logró sortear los controles cambiarios mediante la elegibilidad del proyecto dentro del RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) y el uso de cuentas offshore vinculadas a la exportación, blindando el flujo de fondos frente a la volatilidad macroeconómica.
De la región al mundo: Adiós al cuello de botella
Históricamente, la Argentina ha producido petróleo, pero sus ambiciones exportadoras chocaban con un "techo" logístico. Los puertos de Bahía Blanca y Puerto Rosales, con calados de 13 a 15 metros, solo permiten operar buques medianos para mercados cercanos.
El VMOS conectará Allen (Río Negro) con una nueva terminal en Punta Colorada, cerca de Sierra Grande. Aquí, el calado natural de 20 metros o más permitirá operar los VLCC (Very Large Crude Carrier), buques capaces de transportar 2 millones de barriles por viaje. Esto reduce drásticamente el costo del flete y permite que el crudo de Vaca Muerta compita mano a mano en los grandes centros de consumo de China, India y Japón.
Tensiones industriales y realidades políticas
A nivel local, la obra también es un termómetro de la política industrial. Mientras la construcción avanza a cargo de la UTE Techint–SACDE, el sector no está exento de polémicas, como la reciente adjudicación de tubos a la empresa india Welspun, que generó roces con la local Tenaris.
A pesar de estas tensiones, el impacto social en Río Negro es palpable: el trazado ya no es una promesa técnica, sino una realidad en ejecución. La mirada externa lo define con claridad: la combinación de producción récord y un impulso decisivo a la capacidad exportadora está transformando el panorama energético nacional.
Cronograma y escala de exportación
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Fines de 2026: Inicio de operaciones con 180.000 barriles diarios.
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Durante 2027: Expansión hasta alcanzar los 550.000 barriles diarios.
Más que un ducto de 480 kilómetros, Punta Colorada representa un cambio de paradigma: la Argentina deja de ser un exportador ocasional para integrarse definitivamente en las grandes rutas intercontinentales de energía.