Con un enfoque que combina la salud alimentaria y el desarrollo del pensamiento, las licenciadas Martina Raso (Nutrición) y Maitena Dietzel Moroni (Psicopedagogía) confirmaron el regreso de "Cocinando Saberes". Se trata de un taller de cocina y estimulación cognitiva diseñado para niños y niñas de 6 a 8 años, donde ambas profesionales articulan sus saberes para potenciar el crecimiento de las infancias.
La propuesta, que se desarrolla un sábado al mes en el espacio terapéutico Serendipia y tendrá su primer encuentro este sábado 18 de abril, de 15:00 a 16:30 horas.
La esencia de este espacio radica en la unión de las dos disciplinas. Según explicó Maitena Dietzel a RED43, el taller está coordinado bajo un enfoque que "integra la nutrición y la psicopedagogía", con el objetivo de "generar un espacio lúdico, inclusivo y significativo".
A través del trabajo conjunto de Raso y Dietzel Moroni, los niños utilizan la cocina como una herramienta pedagógica central. "Trabajamos a partir de la cocina como herramienta de aprendizaje: cocinamos, jugamos y aprendemos", señalaron sobre la dinámica donde el hacer es el protagonista.
Mientras la Lic. Martina Raso guía a los pequeños en el descubrimiento de nuevos alimentos y recetas saludables, la Lic. Maitena Dietzel supervisa la estimulación de los procesos mentales, trabajando juntas para fortalecer los pilares fundamentales del crecimiento. En este sentido, la propuesta busca potenciar habilidades cognitivas específicas, ya que, según explicaron las especialistas, el equipo apunta a "fortalecer aspectos como la atención, la memoria, el lenguaje y la motricidad fina".
Asimismo, el taller funciona como un espacio de desarrollo social donde se busca "fomentar el compartir, respetar turnos, comunicar ideas y estar con otros" de manera armónica. Finalmente, la labor interdisciplinaria trasciende la cocina al promover la alimentación consciente y la autonomía de los niños, incentivando siempre "la incorporación de hábitos saludables como la higiene" en cada una de sus acciones cotidianas.
Uno de los grandes logros de este equipo interdisciplinario es la aceptación de ingredientes como las legumbres. "Hemos tenido éxito porque conocen las legumbres y después les gusta la receta; algo que por ahí les da como impresión, pueden incorporarlo a la alimentación", destacó Dietzel sobre el impacto del trabajo que realizan junto a Martina Raso.
Para ambas profesionales, estos espacios son vitales porque favorecen un "desarrollo integral en un contexto que está cuidado, que es inclusivo y está mediado por nosotras", permitiendo que el vínculo con la comida sea, ante todo, "positivo, creativo y significativo".
Debido al enfoque profesional de Martina y Maitena, cada inscripción es tratada de manera individual. Las familias deben comunicarse vía WhatsApp, tras lo cual reciben un formulario para que las licenciadas puedan "conocer cómo es la alimentación de ese niño y cómo es su lenguaje para brindar una experiencia personalizada".
Los cupos son limitados para asegurar el seguimiento adecuado por parte de ambas especialistas.
M.G