El gobernador del Chubut, Ignacio Torres, encabezó un encuentro con vecinos de Trelew en el marco del inicio de las tareas de demolición de la histórica calera abandonada. Durante la jornada, que comenzó este domingo por la tarde, el mandatario estuvo acompañado por autoridades policiales, municipales y representantes de los barrios Corradi, Progreso, Menfa y Abel Amaya para delinear el futuro de un espacio que durante décadas fue un foco de preocupación para la comunidad.
Torres destacó que la intervención del lugar no termina con el derribo de la estructura, sino que representa el comienzo de una transformación integral para el sector. Según explicó el titular del Ejecutivo, la decisión de avanzar rápidamente con la maquinaria respondió a la necesidad de eliminar un punto crítico de inseguridad que afectaba a miles de familias.
Estamos atravesando un contexto complejo a nivel nacional, que impacta en los bolsillos de todos los chubutenses, y la mejor forma de salir adelante es trabajar juntos, con responsabilidad y buena administración de los recursos, señaló el mandatario. Respecto a la situación particular del predio, remarcó que en Trelew hay una problemática de inseguridad que estamos abordando de raíz, interviniendo puntos críticos como esta calera, que durante años fue un centro neurálgico del delito.
En relación a la celeridad de la gestión, el gobernador fue tajante al señalar que se propusieron resolver esta situación sin burocracia. Si no hubiéramos tomado la decisión de avanzar en diez días, hoy seguiríamos dando vueltas entre trámites y papeles, aseguró ante los residentes de la zona.
La planificación para el terreno recuperado incluye la edificación de una subcomisaría, un playón deportivo y una plaza sustentable diseñada especialmente para adultos mayores. Además, el proyecto contempla el fortalecimiento tecnológico de la vigilancia mediante la instalación de cámaras, domos y un sistema de alerta vecinal vinculado directamente a los teléfonos celulares de los habitantes.
La calera es algo simbólico: a partir de un problema, la Provincia, el municipio y los vecinos trabajamos juntos para resolverlo. Por eso, la demolición viene acompañada de una segunda etapa con obras concretas, detalló Torres. Asimismo, subrayó que estos cambios van a marcar un antes y un después en materia de seguridad, porque va a haber una relación más directa entre la Policía y los vecinos, integrando incluso cámaras privadas a una red que permita mejorar la prevención.
E.B.W.