A través de un fuerte descargo, el canciller Pablo Quirno cuestionó las recientes declaraciones de funcionarios británicos y reafirmó los derechos argentinos sobre el archipiélago y sus espacios marítimos. "Por historia, por derecho y por convicción: las Malvinas son argentinas", expresó el funcionario nacional al rechazar el otorgamiento de licencias de pesca e hidrocarburos en la zona en disputa.
La posición argentina se fundamenta en que estas actividades constituyen actos unilaterales que violan el derecho internacional y las resoluciones de organismos internacionales que instan a una solución pacífica del conflicto colonial.
Por otro lado, un informe filtrado del Pentágono difundido por agencias internacionales indica que el gobierno de Donald Trump evalúa retirar su apoyo a la soberanía británica sobre las islas. Esta revisión sería una represalia ante la falta de acompañamiento de Gran Bretaña en las operaciones militares estadounidenses contra Irán.
Sobre este giro diplomático, el presidente Javier Milei sostuvo que "estamos haciendo avances como nunca se han hecho, pero no depende solo de nosotros". La posibilidad de que Washington abandone su alineación tradicional con Londres abre una nueva e incierta etapa en el histórico reclamo de soberanía nacional en el Atlántico Sur.
E.B.W.