Un hecho lamentable sacudió este jueves al Parque Nacional Nahuel Huapi: una hembra de puma preñada murió tras ser atropellada en la ruta 40, en el tramo comprendido entre Villa La Angostura y el empalme con la ruta 237, dentro de la jurisdicción de esta área protegida. El accidente provocó también la pérdida de tres de los cuatro cachorros que portaba el animal; uno sobrevivió.
El episodio, reportado por las autoridades del parque a través de las redes oficiales, ocurrió en un sector de tránsito frecuente de fauna silvestre, donde la presencia de animales en caminos y rutas suele ser habitual. A raíz del impacto, solo uno de los cachorros sobrevivió, luego de que una persona que circulaba por el lugar lo rescató y lo trasladó de inmediato a un centro veterinario de Villa La Angostura, en la provincia de Neuquén, donde recibió atención urgente.
Actualmente, el pequeño ejemplar permanece bajo el cuidado de profesionales y cuenta con el acompañamiento de una familia que colabora en su contención inicial, de acuerdo con el comunicado emitido por la administración del área protegida.
Hasta el momento, se desconoce la identidad del vehículo involucrado en el incidente que le costó la vida a la hembra de puma y a tres de sus crías. En este contexto, las autoridades destacaron especialmente la importancia de la colaboración solidaria de las personas que intervinieron en el rescate del cachorro y ponderaron la pronta intervención del equipo veterinario que lo asistió.
Llamado a la precaución y el respeto por la fauna
Desde el Parque Nacional Nahuel Huapi remarcaron con firmeza la necesidad de extremar las precauciones al circular por las rutas internas del predio. En ese sentido, hicieron hincapié en que la fauna silvestre constituye una parte esencial del ecosistema y que su presencia en los caminos es frecuente, por lo que los conductores deben estar alerta en todo momento.
El comunicado oficial subrayó que la velocidad inadecuada y la falta de atención al entorno representan riesgos directos y concretos para la conservación de las especies que habitan el parque. Por ese motivo, se recordó tanto a los visitantes como a los residentes de la zona la obligación de respetar estrictamente las velocidades máximas establecidas y mantener una conducción atenta, especialmente en horarios de baja visibilidad, para evitar este tipo de tragedias que impactan negativamente en la biodiversidad regional.
T.B