Este 2 de mayo se cumplen 44 años del hundimiento del crucero ARA General Belgrano, uno de los hechos más trágicos de la Guerra de Malvinas. El ataque marcó la primera gran pérdida de vidas en el conflicto y alejó cualquier posibilidad de un cese al fuego.
El ARA General Belgrano había zarpado el 16 de abril de 1982 con la misión de atacar a los buques británicos que se acercaban a las islas. Lo acompañaban los destructores ARA Piedra Buena y ARA Bouchard. Sin embargo, la flota argentina se encontraba en desventaja frente a las fragatas y buques modernos del Reino Unido.
El 2 de mayo, el submarino HMS Conqueror detectó al General Belgrano y, tras recibir órdenes desde Londres, disparó tres torpedos. El crucero fue alcanzado y se hundió en pocos minutos. A bordo iban 1.091 marinos, en su mayoría jóvenes conscriptos.
Alrededor de 300 tripulantes murieron durante el ataque. Otros fallecieron después, mientras aguardaban el rescate en botes salvavidas bajo condiciones extremas, con lluvia, vientos helados y olas de hasta 10 metros. El operativo de rescate fue progresivo: algunos sobrevivientes fueron evacuados el 3 de mayo y otros recién al día siguiente.