Con el objetivo de acercar información clave a la comunidad y desmitificar creencias arraigadas, los equipos de prevención de las adicciones en Esquel desplegaron una campaña de concientización en puntos estratégicos de la ciudad, como la intersección de 25 de Mayo y Rivadavia y la puerta del Hospital Zonal.
Glaucia Junqueira y Noelia Torres, representantes de las áreas involucradas, explicaron que la acción principal consiste en una propuesta simbólica: "La idea es que vos dejes un cigarrillo y a cambio te lleves una manzana y una mandarina". Si bien aclaran que el objetivo no es que la persona deje de fumar de forma inmediata, buscan aprovechar el encuentro para difundir un mensaje preventivo y entregar folletería con información sobre los centros de atención y tratamientos disponibles en la ciudad.
El peligro detrás del "vapeo"
Uno de los ejes más preocupantes de la campaña es el uso de vapers y cigarrillos electrónicos, especialmente en preadolescentes. Según explicaron las referentes, existe un mito instalado de que estos dispositivos son menos dañinos o que sirven para dejar de fumar, cuando en realidad generan una adicción igual o mayor a la del cigarrillo convencional.
"Nos preocupa muchísimo porque esto se ve mucho en preadolescentes, ya ni siquiera hablamos solo de adolescentes. Muchos padres los ven y piensan que es un pendrive, o los compran porque no consideran que sean dañinos al no dejar olor a tabaco", alertaron.
Invitación a la comunidad
Para continuar con la visibilización de la temática, las jornadas de intercambio se repetirán. Este jueves, desde las 10:30 hasta las 12:00 horas, los interesados podrán acercarse a la sede del SIP, en Avenida Alvear 1407.
"Es una invitación a que la gente se acerque con un cigarrillo y a cambio se lleve una fruta saludable, para quizás empezar un día menos sin cigarrillo", concluyeron, enfatizando que el SIP cuenta con profesionales capacitados para abordar cualquier tipo de consumo problemático.
M.G