El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, presentó los alcances del Decreto 407/26, que reglamenta la Ley de Modernización Laboral. Con esta normativa, el funcionario busca actualizar leyes que, según definió, fueron creadas para un mundo que "ya no existe más". A través de sus declaraciones, el ministro subrayó que el decreto busca modernizar el mercado laboral, impactando en trabajadores, empleadores y sindicatos.
Nuevos lineamientos para la relación laboral
La reglamentación introduce cambios operativos destinados a la digitalización y simplificación de trámites:
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Las licencias médicas deberán ser gestionadas obligatoriamente mediante receta digital para brindar trazabilidad al diagnóstico y evitar dudas.
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Se implementarán procedimientos digitales para las notificaciones laborales y se faculta a la Secretaría de Trabajo para avanzar en la digitalización administrativa.
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Los acuerdos de desvinculación por común acuerdo podrán ser homologados formalmente ante la autoridad administrativa.
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Se habilitará un mecanismo para que los empleadores conozcan de manera fehaciente las altas y bajas de los trámites jubilatorios de sus trabajadores.
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El régimen de servicios eventuales será más ágil mediante una inscripción "simple, gratuita y electrónica", con habilitación automática tras quince días hábiles por silencio positivo.
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Sobre los servicios eventuales, el ministro afirmó que el esquema "desmantela la burocracia vigente desde hace 20 años" y facilita el acceso al rubro en el interior del país.
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Se autoriza el pago de gastos de transporte contra comprobantes y la cobertura de servicios de comedor en locales de cercanía.
Transparencia y el nuevo recibo de sueldo
Sturzenegger explicó que el nuevo esquema de recibo de sueldo busca que los trabajadores conozcan el costo total de su puesto laboral y qué sucede con las deducciones. El recibo se dividirá en tres partes:
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Contribuciones del empleador: Se detallarán obligatoriamente todos los fondos abonados por el empleador, incluyendo los dirigidos a sindicatos, federaciones y organismos de seguridad social. Al respecto, el ministro afirmó: "Se van a detallar todas las contribuciones que realiza el empleador sin importar el destino".
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Bloque tradicional: Se conservará la estructura habitual de salario bruto, descuentos y salario neto.
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Desagregación fiscal y sindical: Se incluirá una representación gráfica de la "cuña fiscal y sindical", exponiendo qué se recauda sobre el sueldo neto y hacia dónde fluye ese dinero. Según Sturzenegger, el objetivo es que "ahora el ciudadano sabe adónde va el fruto de su trabajo".
Cambios en la representación sindical y convenios
El ministro argumentó que la ley necesitaba una actualización frente a convenios "negociados hace más de 50 años" y firmados por partes que muchas veces ya no existen. Entre los cambios principales se encuentran:
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Negociaciones colectivas: Se habilitará la participación de grupos empresarios que empleen a más del 10% de los trabajadores de una actividad.
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Fin de la ultraactividad: Sturzenegger confirmó que, para convenios vencidos, las cláusulas obligacionales —como aportes compulsivos a entidades empresarias— cayeron el 6 de marzo.
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Límites a aportes: Para convenios vigentes, los aportes obligacionales no podrán superar el 2% para trabajadores y el 0,5% para empleadores sobre el salario mínimo de convenio.
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Sindicatos de empresa: Se regulan para que tengan prioridad sobre el convenio general de actividad, cumpliendo requisitos de antigüedad y representación mínima. El ministro enfatizó: "La lógica es simple: representación sindical sí, monopolios eternos no".
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Construcción: El IERIC dejará de llevar el registro de altas y bajas, quedando esta función centralizada en los registros de ARCA, los cuales serán el único sistema válido. Sturzenegger resumió esta medida como "menos papeles duplicados, menos trámites y más trazabilidad".