La presencia de un buque petrolero de bandera británica en el puerto de Ushuaia generó un fuerte rechazo del Gobierno de Tierra del Fuego y reabrió una discusión que excede a la ciudad fueguina: la soberanía sobre las Islas Malvinas y el control argentino de los recursos del Atlántico Sur.
¿Qué pasó en Ushuaia?
El buque VS Promise, de bandera británica y dedicado al transporte de petróleo crudo, estuvo amarrado en el puerto de Ushuaia. La situación fue denunciada por el Gobierno de Tierra del Fuego, que sostiene que este tipo de operaciones están prohibidas por la legislación provincial.
El punto central de la polémica es que el buque no solamente llegó a territorio fueguino, sino que fue autorizado a operar en el puerto de Ushuaia, una terminal que pertenece a la provincia pero que actualmente se encuentra intervenida por el Gobierno nacional.
¿Por qué genera tanta polémica?
La legislación de Tierra del Fuego establece restricciones para la permanencia, el amarre y el abastecimiento de embarcaciones con bandera del Reino Unido en sus puertos.
La norma está relacionada con el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas. Para Tierra del Fuego, las islas forman parte de su territorio provincial y cualquier actividad que pueda favorecer los intereses británicos en la zona genera un conflicto con esa posición.
Por eso, desde el Gobierno fueguino cuestionaron que un buque de bandera británica haya operado en el puerto de la capital provincial.
¿Qué tiene que ver el Gobierno nacional?
La discusión también involucra directamente a Nación porque el puerto de Ushuaia se encuentra intervenido desde enero por el Gobierno nacional, a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN).
La provincia cuestiona esa intervención y sostiene que el puerto pertenece a Tierra del Fuego. Tras la llegada del VS Promise, el Gobierno de Gustavo Melella reclamó al presidente Javier Milei que explique públicamente bajo qué criterios se autorizó la operación.
La administración provincial pidió además el cese de la intervención y la restitución del control del puerto.
El buque había cargado crudo
Otro de los puntos que generó preocupación fue el recorrido previo del VS Promise.
Según registros de seguimiento marítimo, el buque había pasado por la terminal Río Cullen, ubicada en el norte de Tierra del Fuego, antes de dirigirse hacia Ushuaia. Allí habría cargado petróleo crudo.
El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, sostuvo que se trata de una situación sin antecedentes similares en el puerto de Ushuaia y señaló que el buque tendría como destino final Estados Unidos.
La cuestión de fondo: Malvinas y los recursos
Para entender por qué el episodio generó semejante reacción en Tierra del Fuego, hay que mirar más allá del amarre del buque.
La disputa por las Islas Malvinas también involucra los recursos naturales del Atlántico Sur. La explotación pesquera y petrolera alrededor de las islas es uno de los puntos de conflicto entre Argentina y el Reino Unido.
Desde Tierra del Fuego consideran que cualquier actividad económica vinculada con intereses británicos en la región debe analizarse dentro de ese conflicto de soberanía.
El reclamo de Tierra del Fuego
El Gobierno provincial sostuvo que no permanecerá indiferente ante decisiones nacionales que, según considera, afectan sus competencias y los intereses argentinos en el Atlántico Sur.
Además del cuestionamiento por el buque, la administración fueguina insiste con recuperar el control del puerto de Ushuaia y mantiene una disputa judicial contra la intervención dispuesta por Nación.
El VS Promise, en tanto, abandonó Ushuaia poco después de la medianoche de este martes y continuó su navegación por el canal Beagle en dirección al Paso Picton.
MA