Durante la temporada se alcanzaron cerca de 30 mil piezas y se generó un movimiento económico estimado en 150 millones de pesos en la región. La cifra representa un valor superior al registrado durante el año pasado.
“Finalizó el día 25 de agosto, un transcurso con normalidad, un poco más de 60 días, como venimos desarrollando los últimos años”, señaló Botto, quien destacó además que el circuito de acopio y traslado en frío volvió a funcionar con normalidad por tercer año consecutivo.
La funcionaria explicó que esta temporada hubo una menor cantidad de cazadores y también menos disponibilidad de liebres en la zona. “Hubo un desplazamiento de la fauna, eso sí se notó como que hubo un valor un poco menor, un poco inferior, también por ahí producto de las condiciones climáticas”, indicó.
Pese a esta situación, Botto remarcó que la actividad pudo desarrollarse sin inconvenientes de magnitud. Además, señaló que en otras zonas más al sur se registró una mayor disponibilidad de piezas, por lo que consideró que existen distintas variables que deberán ser analizadas.
“En esta región nuestra hubo un poco menor de piezas, en otras zonas más al sur hubo mayor disponibilidad, variables a evaluar”, sostuvo.
De esta manera, la zafra concluyó con un balance positivo para la actividad, que volvió a representar un aporte económico durante la temporada invernal en la región.
AMD