Con cartas del premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, y de la líder de Madres de Plaza de Mayo, Nora Cortiñas, el lunes viajó la vocera de la comunidad mapuche argentina, Soraya Maicoño, a reunirse el martes con la jefa de gabinete de la Presidenta Michelle Bachelet, Ana Lya Uriarte y la subsecretaria de Derechos Humanos, Lorena Fries, para conseguir que el gobierno chileno desista del pedido de extradición en contra de Facundo Jones Huala, Lonco de su comunidad Pu Lof Cushamen.
Pero ninguna de las dos citas se llevó a cabo. Quienes conocen la trama del viaje, sostienen que, si bien se realizaron gestiones de parte del grupo mapuche para hacer llegar las misivas a la Mandataria, desde el gobierno consideraron que estos grupos no sólo han sido hostiles con la administración del Presidente Mauricio Macri, sino que también con la de Bachelet. Incluso desde el gabinete de Fries confirman a “El Líbero” que ella tiene otra pauta agendada para esta tarde. Además, se estimó que la eventual reunión sería inconducente dado que el Gobierno no puede hacer nada frente a la solicitud del grupo porque es un proceso que lleva la justicia.
Maicoño viajó con el afán de que el Gobierno chileno quite la orden de extradición de Jones Huala, quien fue formalizado en el país en 2013 por incendio, infracción a la ley de armas y a la ley de extranjería en el marco de la investigación del incendio en el Fundo Pisue Pisue, en Río Bueno, Región de Los Ríos. Pero Jones Huala salió de Chile por algún lugar no sometido a control migratorio por lo que se pidió su captura internacional.