Pudo ser una tragedia, pero el rápido accionar de la agente de policía Noelia Alcapán ayudó a salvar la vida de un bebé de un año y medio que casi se ahoga en la pileta de una vivienda del barrio Covitre de Puerto Madryn.
El hecho ocurrió alrededor de las 14 horas del jueves, cuando efectivos policiales concurrieron a una emergencia entre las calles Dorrego y San Luis. Al arribar al lugar se encontraron con un niño tendido en el suelo sin respirar y con labios y parpados morados.
Ante esta situación, procedieron al traslado del menor al hospital policial, en compañía del tío. Durante todo el recorrido la oficial ayudante Alcapán le realizó maniobras de RCP al niño logrando que respire de forma intermitente y a las pocas cuadras del hospital el menor comenzó a respirar con mayor normalidad.
Cuando llegaron al centro asistencial los profesionales de la guardia continuaron con la atención del niño y tras unos minutos, el pequeño fue estabilizado y trasladado hasta el área de Pediatría del Hospital Isola de Puerto Madryn.