Un equipo de científicos estadounidenses cree haber descubierto porqué los perros pueden poner "ojitos tiernos".
En primer lugar, disecaron cadáveres de perros y lobos para buscar semejanzas y diferencias. Estos animales pertenecían a la misma familia, pero separaron sus caminos evolutivos hace 33.000 años. En este sentido, los autores del estudio comprobaron que los perros tienen dos músculos alrededor de los ojos, de los cuales los lobos carecen. Además, filmaron interacciones entre perros y humanos que no se conocían y también entre lobos y humanos. Con estas filmaciones, descubrieron que sólo los perros lograban mover el contorno de los ojos con mucha más intensidad que los lobos al mirar a los humanos e interactuar con ellos.
Este trabajo se suma a otro similar llevado a cabo en 2015 en Japón. Este otro estudio resolvió que el intercambio de miradas entre los canes y sus amos provoca, en ambos, un pico de oxcitocina, conocida como la "hormona del amor". Esto mismo sucede cuando una madre y su bebé se miran.