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Sepia: la urbanística, las viviendas y el paisaje urbano de Esquel

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Te invitamos a conocer otra parte de nuestra historia, de la mano de Jorge Oriola.

Ya tenemos nuestro segundo programa del año sobre la historia de nuestra localidad en Sepia, junto a Jorge Oriola. En esta oportunidad, los temas son la urbanística, las viviendas y el paisaje urbano de la ciudad.

El plano original de Esquel se terminó el último día de enero de 1906. Ese mismo día lo enviaron al poder ejecutivo nacional, a Figueroa Alcorta, el presidente de entonces, informando que ya estaba concretado el trazado.

La ciudad se delineó en forma de damero, es decir, manzanas iguales, de 1 hectárea cada una (contando la calle), con calles perpendiculares entre sí y 3 amplias avenidas, que actualmente son Fontana, Alvear y Ameghino.

En el extremo hacia abajo, siguiendo la línea del arroyo, el límite era la calle Molinari. Del otro lado, había quintas, de 4 manzanas; y, en los bordes más externos, las chacras, de 4 quintas (16 manzanas).

La expansión se hizo hacia arriba, a los barrios Ceferino, Bella Vista y Hyde Park, más conocido en ese entonces como “el barrio de las latas”, entre otros.

¿Qué materiales se usaban para las casas? La primera construcción era la casa de pared francesa; armazones de cañas rellenos con chorizos de barro que, al secarse, mantenían una cierta eficacia y resistencia, cubiertos con techo de paja o junco. Cuando se colocaban hojuelas de ciprés o alerce, ya hacía falta una mejor base.

Luego aparece la casa alpina (o más bien andina), del estilo “Bustillo”, con techos a más de dos aguas, estructuras firmes y fachadas de piedra.

El último gran impulso fue el estilo más sencillo, las casas de planes, que podemos encontrar en la actualidad.

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