El rubro de gastronómicos ha sido sin duda, uno de los más afectados desde el inicio de la pandemia; y más si se trata de trabajadores independientes, como Viviana, que junto a su hijo Damián, habían iniciado un microemprendimiento en 2018, pero la pandemia frenó todo.
Viviana y Damián se desempeñaban en cumpleaños, prestando el servicio de la tradicional pata flambeada: "Damián ya tenía el conocimiento de trabajar como ayudante; comenzamos cocinando para la familia, nos animamos y desde allí, empezamos a trabajar con el boca a boca".
"Nos fueron convocando y tuvimos trabajo. Llegamos a hacer hasta cuatro patas en un mes y sin hacer publicidad"
Viviana comenta que había iniciado un curso para elaborar panes árabes y de esa manera agregar un servicio propio a la propuesta. Además, estaban por incursionar por alimentos dulces, cuando inició la pandemia y paralizó todo: "no se pudo hacer más nada, fue muy triste, teníamos muchos eventos por varios meses programados".
"Lo triste es que lo hacíamos con esfuerzo, sin tener nada, sin horno. Empezamos a poner un poco de nuestras ganancias, compramos algunas cosas y con la pandemia se nos empezó a complicar por no poder terminara de pagar"
Por último, Viviana detalla que "de haber empezado a cocinar, terminé limpiando por todos lados. Y mi hijo, gracias a Dios, está con unos trabajitos como pintor".