El Río Corcovado viene desde la meseta, donde su curso es tranquilo y sinuoso hasta llegar cerca de la Cordillera, donde sus aguas se aceleran, configurando rápidos de clase II, III y IV, perfectos para practicar rafting con la dosis justa de adrenalina y seguridad.
Allí, a orillas del río y en el pueblo que lleva su nombre, es donde se ofrecen bajadas en una excursión que recorre 15 kilómetros en el agua.
Durante dos horas se van alternando rápidos y remansos, cascadas, paredones de roca, cipresales y costas abiertas, pero sobre todo se intercalan momentos de mansa contemplación y otros de furiosa remada en equipo para encausar la balsa.
La dificultad varía a lo largo de la temporada. En los inicios, normalmente en el mes de noviembre, el río exhibe mayor caudal. Luego, a medida que avanzan los meses, este disminuye hasta que en el mes de febrero suele culminar la temporada.
Enero, suele ser el momento ideal, con días más cálidos y el caudal justo para que las bajadas sean divertidas.
Existen, además, otras alternativas como navegar en kayak, cataraft y duckies para dos personas.
Las excursiones de rafting se inician con una charla de seguridad en la que se presenta el equipo y se brindan nociones de seguridad.
Cada pasajero recibe su traje de neoprene, casco, una chaqueta seca y el chaleco salvavidas. Y por supuesto, el remo que deberá llevar en la balsa.
Junto a la balsa, siempre hay un safety kayak, una embarcación de seguridad, con un rescatista atento a cualquier eventualidad.
Los amigos de Corcovado Explonatura, nos comentan cómo se está registrando la temporada y cuánta demanda hay en la actividad.
"Es una temporada bastante buena. Estamos contentos por la cantidad de gente que ha venido. Nos pone contentos brindar un servicio de estas características a los visitantes. Hoy hay mucha demanda", comenta uno de los hermanos Galmes, quienes hace 12 años encararon el reto de prestar el servicio en la localidad.
"Al no tener buenas nevadas en invierno, el caudal del río no es bueno. Pero igual se puede disfrutar de la actividad"
Alicia, que visitó la zona con toda su familia, calificó la actividad como "alucinante y super recomendable". Quedó maravillada por el paisaje: "los saltos están divinos y la actividad es muy segura; para niños y para gente grande también".