La fuga de dos presos de la Alcaidía de Trelew comienza a tener puntos flojos. Los dos sujetos tienen peligrosos antecedentes y los interrogantes comienzan a la surgir. Por ejemplo, no funcionan las cámaras de seguridad externas de la Alcaidía de Trelew y se investiga cómo los dos delincuentes lograron ingresar las sierras con las que cortaron los barrotes de una de las ventanas de la celda donde estaban detenidos.
Hay que recordar que el edificio donde desde hace años funciona la Alcaidía pertenece al edificio de una antigua fábrica. Es decir, fue adaptada y está enclavada en el corazón de un barrio. Los vecinos se quejan permanentemente. Al no funcionar las cámaras de seguridad, no puede establecerse a qué hora exactamente se produjo la fuga. Algunos especulan que fue alrededor de las 20 de ayer, pero no es un dato seguro. Tampoco pudo saberse con seguridad si los dos prófugos contaron con alguna ayuda externa.
Otro dato es el antecedente de uno de los fugados. Se trata de Walter Lefipán, de 45 años. Con extenso prontuario, participó en un hecho que difícilmente se borre de la memoria de los chubutenses y en especial de los habitantes de Rawson: el asalto al cajero automático del ministerio de Economía donde murieron dos policías: Pablo Andrés Rearte y Oscar Ibérico Cruzado.
Fue el 15 de junio de 2007 cuando una banda integrada por delincuentes locales y foráneos interceptó en el patio trasero del ministerio de Economía a un camión de caudales que se disponía a reponer dinero en el cajero automático que funciona en ese edificio. Es uno de los hechos policiales más sangrientos en la historia de la provincia. Esa banda estaba liderada por el conocido delincuente Martín Espiasse y de ella formaba parte Lefipán. Hay que recordar que es la segunda fuga de Lefipán quien fue recapturado en Neuquén después de dos meses de búsqueda.
C.G.