Una noche de furia se desató en Esquiú al 450, Cipolletti, cuando viejos conflictos entre vecinos terminaron de la peor manera. El episodio comenzó con denuncias cruzadas en la sede de la Comisaría de la Familia, pero el ambiente se tornó violento cuando familiares y allegados de ambas partes comenzaron a agredirse en el exterior. Los problemas entre las dos familias surgieron hace ya bastante tiempo aunque no hay precisiones sobre los motivos.
Entre los involucrados, uno de los hombres, visiblemente exaltado, mostraba una herida cerca de las costillas mientras golpeaba con furia la puerta de ingreso de la comisaría, dejando marcas de sangre en el lugar. “¡Mirá lo que me hiciste, me la vas a pagar, HDP!”, gritaba desesperado mientras rompía lo que encontraba a su paso.
La situación fue tan caótica que el personal de la guardia tuvo que pedir refuerzos a las Unidades 32 y 24. Más de diez personas participaron del enfrentamiento, incluyendo hombres, mujeres y hasta menores. Entre los heridos se encuentra un hombre que fue hospitalizado por los golpes recibidos, mientras que una oficial sufrió lesiones en un brazo al intentar controlar la situación.
La Fiscalía de Turno intervino y uno de los agresores fue detenido. La calma volvió al lugar tras varias horas, pero las consecuencias del enfrentamiento siguen siendo motivo de investigación.