Durante la hora de preferencia en la sesión del Concejo Deliberante, el concejal Martín Escalona se refirió a la situación de los servicios públicos en diversos barrios de la ciudad, cuestionando fuertemente la administración municipal.
Escalona calificó de "desastre administrativo" el expediente relacionado con los servicios, señalando que no cumple con la ordenanza de obras públicas. "56 millones de pesos por tres canillas. Eso es violencia, al menos deberían tener un poco de sensibilidad", afirmó el edil.
El concejal también criticó la situación financiera del municipio, asegurando que el 20% del presupuesto actual está invertido en plazos fijos. "¿De qué superávit hablan si el presupuesto de Desarrollo Social está subejecutado?", preguntó, y solicitó que se destine recursos para proveer de servicios básicos a barrios como El Matadero, Ceferino, Badén 1, Valle Chico, Bella Vista, Estación, Winter, Don Bosco y Cañadón de Bórquez durante los próximos cuatro años.
Escalona también expresó su preocupación por la carga impositiva sobre los vecinos, especialmente aquellos que atraviesan dificultades económicas. "No podemos seguir cobrando a los vecinos como si fueran millonarios que vienen a destruir nuestras empresas y el trabajo local", criticó. Y añadió: "No estamos en contra del trabajo ni de las inversiones, estamos en contra de la ordenanza y la medida. Hay otras formas de hacer las cosas, de frente a los vecinos, no destruyendo a los dueños de los locales".
C.S.