Un cruel femicidio sacudió a la localidad bonaerense de Loma Hermosa, donde este domingo por la mañana, un jubilado de 77 años mató a puñaladas a su mujer de 65. El hecho fue denunciado por el propio hijo del asesino, quien fue detenido por la policía.
El asesinato ocurrió en horas de la mañana del domingo en un domicilio de la calle Carlos Gardel, allí, Ángel Galeano Orué, oriundo de Paraguay, según la acusación en su contra y su confesión espontánea a la Policía Bonaerense, mató a puñaladas a su mujer, Otilia Cubilla Jara, de 65.
“Yo la maté, la corté porque me tenía cansado”, reconoció a la fuerza provincial que lo arrestó tras llegar al lugar. En el lugar se encontró un cuchillo de cocina, supuestamente, el arma con la que se cometió el crimen. La causa en su contra, por el delito de femicidio, está a cargo de la UFI N°5 de la jurisdicción.
La alerta del crimen llegó luego de un llamado al 911, realizado por uno de los hijos de la pareja, donde pidió auxilio. Poco después, personal de la Comisaría 5° de Tres de Febrero llegaba a la escena.
Allí los esperaba el hijo, que afirmó que llegó a su casa para visitar a sus padres. Al abrir la puerta, encontró a ambos en el piso del living, en un charco de sangre. En su relato, no especificó si su padre estaba vivo: el pánico lo llevó a pedir ayuda.
Entonces, la Policía entró al living para encontrar a la pareja en medio de la sangre. Allí, insólitamente, Galeano Orué se incorpóró. Entonces, dijo, manchado del horror de matar a su mujer: “Yo la maté, la corté porque me tenía cansado”. El cuchillo, de mango negro, esperaba a medio metro de distancia.
Un médico del SAME determinó la muerte de Otilia: tenía puñaladas en los brazos y en el cuello, con un número de heridas que deberá ser determinado por la autopsia correspondiente. Mientras recibía curaciones, Galeano Orué fue filmado. Allí, ratificó: “La maté. Hace rato estábamos mal”.