El párroco de Trelew, Honorio Caucamán, compartió un recuerdo conmovedor sobre el momento en que conoció al papa Francisco durante un viaje a Roma, en el marco de un encuentro internacional de salesianos celebrado en 2014.
Caucamán fue convocado a último momento para participar del Capítulo General de los Salesianos, y viajó de manera improvisada, sin contar con la vestimenta eclesiástica formal que se requería para la ocasión. “No había llevado camisa ni ropa eclesiástica, tenía ropa muy sencilla, pero fui igual”, relató. A pesar de eso, contaba con toda la documentación que acreditaba su participación oficial en el evento.
Durante una audiencia en el Vaticano, los participantes del encuentro, representantes de los cinco continentes, se preparaban para saludar al Sumo Pontífice. Caucamán, por no cumplir con el código de vestimenta, se ubicó al fondo de la sala, con cierta vergüenza. Sin embargo, ocurrió algo inesperado: “El secretario del Rector Mayor pidió que pasaran los argentinos, porque el papa había solicitado saludarlos”, contó.
“Me senté en la segunda fila desde atrás, intimidado. Cuando llegó el momento de saludarlo, me presenté: ‘Soy el padre Honorio, salesiano de Argentina Sur’. Y el papa me respondió: ‘¿De la Patagonia? ¿De dónde?’”, recordó el sacerdote. “Le dije que era de Chubut, y enseguida me preguntó por mis padres. Esa humanidad que tiene…”.
El papa también se interesó por el obispo de Comodoro Rivadavia y su estado de salud, demostrando una cercanía y atención que emocionó al sacerdote chubutense. “Me habían dado unas cartitas para él, y aproveché ese momento para entregárselas. Fue un gesto muy lindo”, añadió.
Caucamán cerró su relato destacando el vínculo que el papa Francisco siempre mantuvo con la congregación salesiana y con la región patagónica. “Creo que por ser argentino y de la Patagonia, en ese encuentro nos pidió que estemos allí. Él era muy cercano a nuestra congregación y al Rector Mayor. Lo recuerdo con mucho cariño”.
C.S.