La iniciativa, que buscaba impedir que personas con condenas por corrupción puedan ser candidatas a cargos electivos, no consiguió los 37 votos necesarios para su aprobación en la Cámara Alta. Dos senadores de Misiones cambiaron su voto a último momento y se alinearon con el bloque del peronismo, impidiendo que la propuesta avanzara. Según Milei, la maniobra fue deliberada y sirvió tanto a la expresidenta como al expresidente para obtener beneficios políticos en sus respectivos espacios.
Desde la Casa Rosada acusan al PRO de haber instalado el tema en el Congreso sin tener los votos suficientes, con el fin de favorecer electoralmente a Silvia Lospennato, candidata a legisladora en la ciudad de Buenos Aires, donde se votará la semana próxima.
Durante una entrevista para Telefe, el presidente también criticó al PRO por no haber firmado un compromiso previo a la sesión en el que se definiera públicamente la postura del bloque. No obstante, todos los legisladores del espacio macrista terminaron votando a favor del proyecto. Milei fue más allá y cuestionó la falta de impulso que la ley recibió durante los 17 años de gobierno del PRO en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Pese al revés legislativo, Milei prometió insistir con la iniciativa: adelantó que volverá a presentar el proyecto para establecer que ningún dirigente con condena firme por corrupción pueda postularse a cargos nacionales.
R.G.