Casa Cumelcan es un espacio de resguardo y contención para mujeres que atraviesan situaciones de violencia por motivos de género. Este hogar transitorio, de gestión municipal y ubicado en Esquel, brinda protección a mujeres que, en muchos casos, deben huir de sus hogares o incluso de otras localidades porque no cuentan con una red de apoyo.
“Para quienes no conocen, Cumelcan es una casa-hogar-refugio para mujeres en situación de violencia que funciona como un alojamiento transitorio”, explicó María Sol Rshaid.
El refugio opera desde hace varios años y su funcionamiento fue ordenado y reforzado desde que un nuevo equipo profesional asumió la gestión del espacio. La casa está bajo la coordinación de una directora y cinco operadoras que cubren turnos rotativos para asegurar atención y resguardo las 24 horas del día.
Respecto al ingreso, nos comenta Rshaid que está regulado por un protocolo específico, diseñado por el equipo interdisciplinario de la Dirección de Género y Diversidad. “Tuvimos que, de alguna forma, diagramar o encauzar cómo se venían llevando adelante las intervenciones, poder de alguna manera determinar cómo es el ingreso, cuáles son las condiciones para que ingrese alguien, porque recordemos que es un hogar para situaciones de violencia por motivos de género, mujeres que están atravesando esa situación.”, detalló.
Una de las principales razones para esta organización fue evitar la saturación del espacio y garantizar que haya disponibilidad ante urgencias reales porque, como ella misma señala, antes se alojaban personas con otras problemáticas al tiempo que se "cronificaban" los alojamientos.
El nuevo protocolo establece un plazo tentativo de 90 días de permanencia, aunque cada caso se analiza de forma particular. Este plazo es el considerado "prudente" para que una mujer pueda reorganizar su vida y avanzar hacia su autonomía.
Respecto a las vías de ingreso, Rshaid señala que hay dos principales: a través de la Comisaría de la Mujer, cuando la víctima realiza la denuncia y se constata que no tiene un lugar donde quedarse, y a través de una derivación institucional, que pueden provenir de otras áreas de género, juzgados de familia o fiscalías.
Casa Cumelcan es, en definitiva, un espacio clave y único en la región, con un gran valor institucional para Esquel y para las mujeres que sufren violencia de género.
R.G.