Este jueves, los 133 cardenales habilitados para participar del Cónclave volvieron a reunirse en la Capilla Sixtina y, tras una nueva votación, eligieron al sucesor de San Pedro. El cardenal estadounidense Robert Prevost fue proclamado nuevo Papa de la Iglesia Católica.
Minutos después de su elección, Prevost anunció que llevará el nombre de León XIV, en homenaje a sus predecesores y como símbolo de continuidad y renovación espiritual.
La elección se produjo luego de varias rondas de votación, en un proceso marcado por el consenso entre los cardenales reunidos en el Vaticano. La figura de Prevost, hasta ahora prefecto del Dicasterio para los Obispos, se consolidó en los últimos días como uno de los principales candidatos, destacándose por su perfil pastoral, su formación académica y su experiencia misionera en América Latina.
Tras su elección como nuevo Papa, el cardenal Robert Prevost sorprendió al asumir el nombre León XIV, retomando una tradición que no se usaba desde hace más de un siglo.
El nuevo pontífice explicó que eligió el nombre León en honor a León XIII, conocido por su defensa de los derechos de los trabajadores y por su histórica encíclica Rerum Novarum, que marcó el inicio de la doctrina social de la Iglesia. Prevost, con fuerte compromiso con las comunidades más humildes en América Latina, ve en él una inspiración para un papado atento a las desigualdades y al clamor de los pueblos.
El número XIV indica continuidad con ese legado, pero también una voluntad de aggiornarlo a los desafíos actuales: pobreza, migración, cambio climático y crisis de fe. León XIV busca ser un Papa de diálogo, justicia y cercanía con quienes sufren.