El avance del incendio forestal en la Comarca Andina ha dejado una marca imborrable en uno de los puntos turísticos más emblemáticos de la región. En las últimas horas, las llamas arrasaron con gran parte del acceso a Puerto Patriada, transformando el vibrante verde del bosque y el matorral en un escenario monocromático dominado por el gris de las cenizas y el negro de los troncos calcinados.
El fuego, impulsado por el viento y las altas temperaturas, bajó por las laderas con una violencia que superó los esfuerzos iniciales de contención. El camino que conduce a las costas del lago Epuyén se convirtió en un corredor de fuego, donde la vegetación seca actuó como el combustible perfecto para un avance brusco y destructivo.
Un paisaje transformado por la tragedia
Quienes conocen el ingreso a Puerto Patriada hablan de una transformación dolorosa. Donde antes había sombra y vida silvestre, hoy el humo estancado dificulta la respiración y la visión. El incendio no solo consumió hectáreas de bosque nativo, sino que también puso en jaque la infraestructura eléctrica y las comunicaciones de las familias que viven en las inmediaciones del paraje.
A lo largo del camino, se pueden observar los restos de postes y alambrados, mientras el suelo, aún caliente, despide columnas de humo que dan cuenta de la intensidad de la conflagración que pasó por el lugar.
F.P