En medio de uno de los momentos más difíciles que atraviesa Chubut por los incendios en la región cordillerana, el gobernador Ignacio “Nacho” Torres eligió marcar su posición política y, al mismo tiempo, enviar un mensaje institucional. Las declaraciones son una defensa explícita del marco legal y constitucional de la provincia frente a versiones, sospechas y antecedentes que todavía pesan en la memoria colectiva.
“A la estupidez se la combate con la verdad”, afirmó el mandatario, sintetizando un clima social atravesado por la angustia, la desinformación y la desconfianza. En ese contexto, Torres recordó un punto central de la Constitución, particularmente su artículo 105, que establece la prohibición de vender, enajenar o cambiar el destino de los bosques nativos. No se trata de una interpretación política ni de una promesa de gestión: es una obligación constitucional.
El gobernador fue categórico al afirmar que en Chubut no se va a vender ni una sola hectárea de bosque nativo, ni se permitirán usurpaciones en tierras que hayan sido afectadas por el fuego. La aclaración no es ingenua ni casual. El recuerdo del incendio de 2021 en Las Golondrinas, y las polémicas posteriores vinculadas a ocupaciones y conflictos por la tierra, sigue siendo una cuenta pendiente para muchos chubutenses.
En el mismo sentido, respecto al Parque Nacional Los Alerces, las tierras que forman parte de un parque nacional no pueden venderse ni cambiar su destino, tal como lo establece la Ley Nacional de Parques. La aclaración apunta a desactivar versiones malintencionadas o discursos que buscan sembrar miedo en un contexto de extrema sensibilidad social.
Torres no solo habla de incendios; habla de autoridad del Estado, de respeto por la Constitución, de límites frente a la especulación y el oportunismo. En tiempos donde el fuego arrasa con miles de hectáreas y golpea emocionalmente a toda una región, el gobernador plantea que la respuesta no puede ser el caos ni la mentira, sino la ley y la verdad.
En palabras del propio Torres, “en Chubut, las leyes se respetan”, en el contexto actual, es tanto una promesa como un desafío político.