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Luis Caputo defendió la llegada de un barco con 5.000 autos chinos

El ministro de Economía aseguró que el ingreso de miles de vehículos asiáticos busca transparentar el mercado y beneficiar al bolsillo de los argentinos. "No es magia, es economía básica", afirmó 

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a llegada a la Argentina de un barco con 5.000 autos de origen chino reactivó la discusión sobre el impacto de las importaciones en el mercado automotor local. En ese contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, salió a defender la medida y explicó que forma parte de una política destinada a ampliar la oferta y reducir los precios de los vehículos 0 km.

 

A través de sus declaraciones, el ministro señaló que durante años la importación estuvo prácticamente cerrada y que eso generó escasez de unidades y valores muy elevados para los consumidores. “La importación de autos estaba prácticamente cerrada. Solo permitían unas pocas unidades y, por supuesto, se pagaban precios altísimos”, sostuvo Caputo, remarcando que la nueva política busca modificar ese escenario.

 

Competencia y precios

 

Respecto al efecto inmediato que tendrá este desembarco en el mercado, el funcionario fue tajante: “Va a bajar el precio de los 0 km. Por simple lógica, si tenés más oferta y la misma demanda, el precio baja”. Según Caputo, la llegada de estos vehículos —en su mayoría modelos híbridos y eléctricos— permitirá que el mercado funcione con mayor transparencia.

 

Asimismo, argumentó que la medida no responde a un "capricho", sino a principios básicos de economía de mercado: “Cuando restringís la oferta, sube el precio. Cuando ampliás la oferta, el precio baja. No es magia, es economía básica”. El ministro enfatizó que esta apertura obligará a los fabricantes locales a ajustar sus valores para poder competir. “Los autos nacionales también van a tener que bajar sus precios para competir”, aseguró.

 

El fin de las "trabas artificiales"

 

En su mensaje, el jefe de la cartera económica describió la situación previa como una “traba artificial” al acceso de bienes importados, la cual impactó directamente en el bolsillo de la población. “Muchos sectores se beneficiaron de un mercado cerrado. Ahora la prioridad es el consumidor”, sentenció Caputo, advirtiendo además que los intereses sectoriales no pueden anteponerse al bienestar general: “Si defendés los intereses de unos pocos, perjudicás al conjunto”.

 

El arribo del barco generó repercusiones inmediatas en el sector. Concesionarios y fabricantes locales han comenzado a reaccionar ante la posibilidad de que una oferta mayor genere una reducción de márgenes. Sin embargo, para el Gobierno, la prioridad es que el consumidor argentino, que durante mucho tiempo pagó precios por encima de los internacionales, sea el principal beneficiado.

 

Este programa de importación se enmarca en un plan que se extenderá hasta 2029, permitiendo el ingreso anual de unidades exentas del gravamen del 35%, buscando reinsertar al país en el escenario global y modernizar el parque automotor con tecnologías más limpias y eficientes.

T.B

 

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