El Gobierno chileno confirmó este domingo que los incendios forestales en las regiones de Ñuble y Biobío ya dejaron al menos 15 víctimas fatales y obligaron a evacuar a más de 50.000 personas, en medio de condiciones extremas que dificultan el combate del fuego.
El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, informó que los fallecimientos se registraron en Biobío durante la mañana.
Actualmente permanecen activos 14 focos, impulsados por altas temperaturas y fuertes ráfagas.
Ante la emergencia, el presidente Gabriel Boric decretó estado de desastre para ambas regiones, habilitando el apoyo de las Fuerzas Armadas. Senapred reforzó la alerta, se enviaron 87 mensajes SAE y hay 14 albergues con más de 860 evacuados. Además, el Gobierno evalúa establecer toque de queda nocturno para restringir la circulación.
R.G.