Con el inicio de la temporada estival, la problemática del cuidado de los animales de compañía vuelve a estar en el centro del debate. Patricia Giacobone, coordinadora de Fauna Urbana Municipal, se refirió a las situaciones recurrentes que enfrenta el área durante esta época y brindó recomendaciones estrictas para los tutores de mascotas.
El riesgo de delegar el cuidado sin responsabilidad
Una de las mayores preocupaciones actuales radica en la contratación de servicios de cuidado poco confiables. Giacobone advirtió que han recibido llamados de vecinos denunciando animales que lloran o ladran toda la noche en viviendas donde los dueños se han ausentado. "Tenemos que saber a quién se lo dejamos, porque nos han pasado que nos llaman a nosotros, que dejaron a una persona al cuidado, y que esa persona no los cuida", explicó la funcionaria.
Ante estas situaciones, aclaró que el área de Fauna Urbana tiene limitaciones legales: "Nosotros no podemos actuar dentro de los domicilios, si no hay que pedir orden de allanamiento, es toda una cuestión". En estos casos, el personal municipal se limita a averiguar la situación y tratar de comunicarse con el tutor del animal para resolver el conflicto.
Como alternativa, desde el área sugieren llevar a la mascota con la familia —considerándola un miembro más— o acudir a guarderías profesionales. "En Esquel tenemos dos o tres que son excelentes, y si no, a la persona de confianza de la familia, pero que se haga realmente responsable", enfatizó Giacobone.
Zoonosis no es un refugio: límites y adopciones
Otra problemática creciente es la intención de vecinos de entregar sus mascotas al municipio alegando que en sus nuevos alquileres no aceptan animales de compañía. Al respecto, Giacobone fue tajante: "Nosotros no somos un refugio, nosotros somos un centro de zoonosis. Lamentablemente, ya tenemos demasiado, por lo que nos habilita el cupo, nosotros como máximo son 17, 18 animales por las dimensiones del terreno".
La única asistencia que ofrece el centro en estos casos es la difusión de fotografías para ayudar a encontrar una nueva familia. Sin embargo, se recordó que la adopción bajo el ala municipal incluye un compromiso legal. "Uno adopta y adopta para toda la vida, no porque me mudo y tengo que devolverlo, o no porque el perro se enfermó y no puedo pagar, no, eso no va, es en contra de la ley", señaló la coordinadora.
Nuevos marcos legales y sanciones
La funcionaria destacó que la mentalidad social está cambiando gracias a que los animales han sido declarados seres sintientes, lo cual les otorga derechos fundamentales. Esto implica que el incumplimiento de los contratos de adopción tiene consecuencias legales. "El otro día dimos un animal en adopción, lo devolvieron, eso le corresponde una infracción, porque habiendo firmado el contrato, el vecino debe hacerse cargo", concluyó Giacobone, reafirmando que la responsabilidad sobre el animal es permanente, pase lo que pase.
T.B