En las últimas horas, el Sol liberó una eyección de masa coronal (CME) acompañada de un evento de protones solares (SEP) muy intenso.
El flujo de protones (PFU) alcanzó valores que no se veían desde hace aproximadamente 25 años, ubicando a este evento entre los más fuertes del registro instrumental moderno.
El impacto ya mostró efectos visibles, como la aparición de auroras en regiones donde rara vez se observan, y obligó a operadores de infraestructuras críticas a revisar sistemas eléctricos, satelitales y de navegación.
Esto abre la posibilidad de observar auroras no solo en latitudes altas, sino también en:
• Sur de Chile y Argentina
• Australia y Nueva Zelanda
• Países de Europa central (las cámaras ya han captado Auroras en Italia y España!)
Para quien desee intentar verlas, debe buscar las zonas más oscuras, lejos de ciudades. Incluso con una cámara básica o un celular en modo nocturno, desde muchos lugares se podría llegar a captar algún rastro de la aurora, aunque no siempre sea visible a simple vista.
Hace meses, la última tormenta pudo ser observada hasta el norte de Santa Cruz, con las condiciones correctas de cielo limpio y sin luz artificial cercana.
SL