RED43 sociedad obesidadsalud
23 de Enero de 2026
sociedad |

Cirugía bariátrica vs. inyecciones: especialistas advierten sobre la efectividad real de los fármacos para adelgazar

La Sociedad Argentina de Cirugía de la Obesidad cuestiona la adherencia a largo plazo de los nuevos medicamentos y defiende la intervención quirúrgica como el tratamiento más eficaz y duradero.

Escuchar esta nota

El auge global de los fármacos inyectables para bajar de peso, como la semaglutida y la tirzepatida, ha generado un intenso debate en la comunidad médica local. Especialistas de la Sociedad Argentina de Cirugía de la Obesidad (SACO) han manifestado sus reservas respecto al impacto real de estas drogas a largo plazo en comparación con la cirugía bariátrica. Basándose en investigaciones internacionales que involucraron a más de veinte mil pacientes, los expertos señalan que el procedimiento quirúrgico sigue ofreciendo resultados mucho más profundos y sostenibles, especialmente en cuadros de obesidad severa.

 

La principal preocupación de los médicos cirujanos radica en lo que denominan la brecha de adherencia. Aunque los fármacos muestran resultados prometedores en entornos de ensayos clínicos controlados, la realidad cotidiana indica que más de la mitad de los pacientes interrumpe el tratamiento durante los primeros meses. Esta falta de constancia limita severamente la efectividad de las inyecciones, ya que, a diferencia de la cirugía, su beneficio metabólico depende exclusivamente de la administración continua.

 

Desde la SACO explican que la cirugía bariátrica modifica la anatomía gastrointestinal, lo que provoca una reprogramación hormonal duradera en el eje intestino-cerebro que regula el apetito y la saciedad. Por el contrario, los fármacos conocidos como agonistas del GLP-1 actúan únicamente mientras se utilizan, provocando una recuperación progresiva del peso una vez que se suspenden. Además, los especialistas destacan la relación costo-beneficio del quirófano, argumentando que la intervención genera un ahorro económico significativo para el sistema de salud en pocos meses de seguimiento frente al elevado gasto de la medicación crónica.

 

Pese a estas advertencias, los profesionales no descartan el uso de las inyecciones como una herramienta complementaria. Muchos médicos consideran que estos fármacos pueden funcionar como coadyuvantes para preparar a los pacientes antes de una operación, ayudando a reducir riesgos quirúrgicos y mejorar condiciones previas como el hígado graso. Sin embargo, recalcan que ante una enfermedad crónica y compleja, la cirugía se mantiene como el estándar de oro para quienes buscan una solución definitiva.

 

 

 

 

E.B.W. 

 

¿QUÉ TE PARECIÓ LA NOTA?
Ocurrió un error