La muerte de Diego Serón, el joven que fue intensamente buscado desde el pasado 7 de enero y cuyo cuerpo fue hallado recientemente, ha dejado una herida abierta en la comunidad y, fundamentalmente, en el seno de una familia que hoy intenta procesar lo impensable. En las últimas horas, su madre, Vero Pérez, utilizó las redes sociales para canalizar su sufrimiento a través de una publicación que no solo refleja un dolor inconmensurable, sino que también renueva un firme reclamo de justicia.
“Nuestra familia siempre fue esta, nunca fuimos un montón: mamá, mi único hijo varón y mis hijas”, comenzó escribiendo Vero, reconstruyendo en pocas palabras la historia de un hogar que, a pesar de las adversidades, siempre se mantuvo en pie por la fuerza de su unión. En su relato, recordó los contrastes de una vida de esfuerzo: “Hubo momentos en los que tocábamos el cielo y otros en los que a veces no teníamos para comer, pero siempre unidos, porque juntos jamás íbamos a ser vencidos”.
Una pérdida sin lógica
El mensaje describe el impacto devastador de la noticia y el quiebre absoluto de esa estructura familiar. “Hoy estamos rotos como familia, curándonos el dolor que nos dejó esta pérdida, porque es irreparable”, señaló con crudeza. Para Vero, la realidad se ha vuelto una pesadilla incomprensible: “Jamás imaginé que me podía pasar esto, ir a un cementerio a despedir a mi hijo. Eso sí que es una locura sin lógica”.
La madre del joven expresó que el vacío no solo es por la ausencia física, sino por todos los proyectos que quedaron truncos. “Me duele tanto. Nadie puede entender por lo que estoy pasando, porque todavía teníamos sueños por cumplir, metas, muchas cosas que íbamos a hacer, y siempre era juntos”, confesó.
La lucha por la verdad
Más allá de la angustia, la publicación cierra con una promesa de lucha inquebrantable. Vero Pérez dejó claro que la resignación no es una opción mientras existan dudas sobre lo ocurrido con su hijo.
“Voy a seguir pidiendo justicia hasta que la verdad salga a la luz. No voy a parar, no me voy a dar por vencida. Mi hijo merece justicia”, concluyó de forma tajante. El caso, que mantuvo en vilo a la región durante las semanas de búsqueda, entra ahora en una etapa donde la familia exige respuestas claras para poder, algún día, encontrar algo de paz.
M.G